viernes, 6 de enero de 2012

Te acuedas de cuando... (I)

Sin querer olvidar lo que he sido, a diferencia de lo que soy ahora, brindo al recuerdo de uno de mis textos favoritos el primer viernes de este año:

QUE EL AMOR SE ADUEÑE DE NOSOTROS UN VIERNES DE ÉSTOS





Voto por no dejarnos nunca uno detrás al otro, será mejor permanecer juntos al unísono.
Demos rienda suelta a la imaginación, que tus gestos dirijan el compás y los míos, el
ritmo de nuestros latidos. Siente fuerte el calor de mis huesos, deja que mis brazos sean
quienes anuden el mejor vestido para tu cuerpo. Logra forzar mi anatomía, ponla a
prueba, encajemos en más posiciones de las que el azar nos permita. No rindas al
cansancio, permanece firme, tersa y vibrante como hasta ahora, ahógame en tus labios,
esos que retuerces cuando consigo timbrar las palabras que sientes bien dentro, más allá
de tus pechos perfectos...
Dame alas, permíteme que planee al borde de tu vientre, que tus piernas sean mi
interminable pista de aterrizaje, dame una excusa para dejarme caer, perderme en tus
adentros, allá donde sólo con pensarlo, la pasión logra derretir los cuerpos, allá donde
dos almas se rozan para obtener un solo pensamiento.
Que el amor se adueñe de nosotros un viernes de éstos...