lunes, 17 de febrero de 2014

A nada ya

Hace tanto ya
Volveremos a versar
A empezar de nuevo
Me quedo a ciegas.
En la espera, me ciego
No miro, ni espero
En busca de empatizar
La añorada inspiración.

Temporada tras temporada,
Sea verano o primavera,
Basas tus días en más nada:
Nadar
brazada tras brazada
Curiosa libertad encadenada
A una clorada constancia
A nada más que nadar ya.

Y a nada ya, apenas un día
Un puñado de horas nos separan
El sol que salpica mi cara,
Traqueteo de tren como melodía,
Una funda de violonchelo
Embellece el rostro de una joven
Y dispara discretos destellos
De sonrisas en mis labios.

A nada ya, solo nos queda nadar.