lunes, 4 de abril de 2011

Amordazando los viernes...


Si Pena pide permiso a la puerta del alma, bríndale la más cortés de tus disculpas, se político y correcto en tus formas, procura procurar con decoro y sin delito, la riela de la entrada y salida, para que se vaya por donde venía. No te fíes de ella, ni de su falsa sonrisa, no es ni la mitad de dura que la ilusión que pensabas poseer con absoluta energía, ella pretende pintar con afilados cuchillos sobre piel de corderos vivos que no les hará de padecer sin motivo...

Hace tiempo que los recuerdos se fueron cogidos de la mano con tus buenos momentos. Hace tiempo que las mentiras se fueron tras de ellos, buscando un hueco entre las palmas que la acogieron, hace tiempo, ya tanto tiempo...


No somos más que pedacitos de tiempo entrelazándose en una trenza de infinito grosor, y sin un material conciso de composición, por ello, dedicaré darte cada tiempo que no tengo en los segundos que otros se quedaron por limosnas de lo que soy. Ahora bien, no pidas más que no, no poder es un no por que no pueda ni puede que no pueda...

En tiempos oscuros, las miradas claras son con ojos cerrados cargados de pesares.