jueves, 3 de marzo de 2011

¿Se puede saber que está pasando?

¿Se puede saber qué está pasando? Todo truena y se tambalea, No recuerdo bien cuando se agitó el mundo así por última vez. No importa, ahora en sí no cuenta el recordarlo, basta con sobrevivir al invierno a frío, al pasado, al fruto del verano, a este vil tornado que nos cimbrea a todos, nos eleva, retuerce y agita cuán frenesí desbocado, haciendo bizquear las almas de los que en sí mismos quedaron encerrados ¿qué nos está pasando? No hay dolor, pena, amargura, acidez, tristeza, melancolía inmunda, asperezas, torceduras, meteduras de pata, bajezas, tontunas, colores oscuros, obtusos pensamientos, descabelladas ideas, obscuros deseos, no, no nos queda nada de ésto. Todo se torna calma, el tornado deposita las almas torcidas que arrastró a su deriva, levemente, cuan madre a su bebe dormido en su cuna, en aguas tranquilas, ya por fin, duermen muchas mentes perdidas, ya... ya somos dos: La noche y el día.