martes, 27 de septiembre de 2011

Mendigo abrazos ofrecezco versos

Si encontrara el poder en las palabras,
escribiría versos con los que suplicar
recitando en estaciones de metro antiguas.
Alzaría la voz con energía,
a lo ajeno brindaría, a voz sencilla,
simples versos que calaran,
Al igual que una lluvia calmada.
¿Sonreería?
Me vería siendo uno más de los que ahora me mendigan.
Día tras día, aminoran las tristes y ajenas dichas.
Tristes mentes sus pesares mitiguan.
Mas, no la mía.
Saber su dantesca desgracia
no recupera mi bienestar.
No necesito más de lo que con el camino que elijo,
cargado de bonitos días me da.
Pero la melancolía sólo se tiende a marchar
con un espontáneo abrazo
que rompa la constacia de diario.
¿Serás tú quién hoy me dé uno?
Vuélvelo a intentar...