jueves, 6 de octubre de 2011

Neruda

Deja que tus caderas inpongan en el agua
Una nueva medida de cisne o de nenúfar,
Y navegue tu estatua por cristal eterno.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni dónde
Te amo directamente sin problemas ni orgullo:
Así te amo, porque no sé amar de otra manera,
Sino así de este modo en que no soy ni eres,
Tan cerca que tu mano en mi pecho es mía,
Tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.


Soneto XX